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Taller de Narrativa Autobiográfica (a través de la Numerología)

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Durante los jueves de julio se llevó a cabo el Taller de  Autobiografía (a través de la Numerología) En una primera sesión se habló sobre las características de la "Memoria episódica" y cómo se albergan estos pasajes en nuestros cuerpos. Después, cada tallerista recibió su interpretación numerológica y, a partir de ella es le sugirió un tema de escritura personal. Además, durante el taller se elaboraron ejercicios, tales como: Identificación de microhistorias;  con el recurso "me acuerdo, me acuerdo".  La importancia de escribir utilizando los sentidos. Revisión de textos. Ahora, llegó el momento de escuchar las historias que se crearon.  Estamos seguras de que serán de tu agrado. Esperamos contar con tu entusiasta participación el martes 10 de agosto a las 19:00 horas en la transmisión en vivo a través del Facebook de EscritorasMx Cabe señalar que este taller recaudó fondos para la #FENALEM que se llevará del 8 al 11 de septiembre de 2021. 

Taller Especial 2

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En este segundo taller de GestaCuentos se desarrollará un texto (carta, cuento, ensayo o microficción) sobre el tema de las familias o a un miembro de las mismas.  Así que anímate a elaborar un regalo original para este día del madre o del padre; a inventar a la familia que quisieras tener; a observar a la familia que tienes y cuestionarla. Lo que decidas hacer se reflejará en un texto de gran valor personal. Dinámica 1) Cada participante escribirá un texto que presentará en la sesión presencial del martes 20 de abril (en cualquiera de sus dos horarios 10.00 ó 19.00) para ser comentado por los asistentes a la misma. 2) Si el participante decide someter su texto a revisión, los coordinadores del taller le harán una propuesta conjunta. 3) Los textos de los autores que así lo decidan participarán en una votación. El texto ganador será publicado y el autor recibirá un libro impreso titulado "Los rostros de la pandemia" publicado por la Academia Literaria de la Ciudad de México y...

Carta a mi padre

  Jueves 4 de febrero del 2021. Querido padre:                 Te escribo esta carta porque hace muchos años no te veo y deseo que sepas lo importante que fuiste para mí. Yo, tu pequeña hija que nunca te olvido, deseo decirte que dejaste en ella una semilla de fe, que sin tú saberlo germinó y me hizo ser lo que ahora soy. Gracias por ser mi padre, no se si lo deseaste, pero me gusta pensar que así fue. Me dolió mucho que te fueras de mi vida, no entendía lo que pasaba, solo tenía cinco años.   Vi a mi madre llorar por ti y escuchar de su boca que nos habías “abandonado”.   ¿Sabes algo?, aunque quise sentir rencor por ti no lo consigo, a pesar de que mis hermanos aún siguen dolidos por tu partida… Cuando pienso en ti, solo puedo recordar tu inteligencia, amor y palabras lindas que me diste en la infancia y que, hasta el día de hoy, me motivan a ser mejor cada día. Hoy sé que nunca   has...

El reloj despertador

Sergio Sierra              El silencio de la noche era roto por el lejano eco de una sonámbula ciudad y el fiel tic tac del viejo reloj despertador.  Me esforzaba sin éxito por conciliar el sueño; no podía dejar de pensar, aún de pensar en no pensar; mi mente no era capaz de relajarse después de un excitado día.  El caminar del reloj me era cada vez más consiente y cada vistazo a las fluorescentes manecillas me hacía concluir que su movimiento era cada vez más lento. Fue entonces que me llegó a la mente un pensamiento: era el miedo el que me inquietaba, un miedo que amenazaba tornarse en pánico. No supe si al fin logré conciliar el sueño o si el tiempo se detuvo o simple y llanamente transcurrió tal cual. Era de mañana, me cambié de ropa y rápidamente salí a caminar por la casa. Todos estaban dormidos, solo un cuervo negro se asomaba desde afuera hacia la casa por una ventana, aun cuando lo sentía dentro de ella....

El taco de colores

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Karla Carrola              No tuvo una madre que le dijera que no comiera basura. Pero aunque así hubiera sido, esa noche tampoco sería diferente. Masticaba un pedacito de cartón enrollado como un taco.  Lo imaginó delicioso y calientito, pues desde que tenía uso de razón siempre tenía hambre. Se recostó sobre su cama de cartones y notó que sus manitas se veían de colores. Tal vez su cena lo cubriría de tinta. Embelesado con las bonitas manchas se quedó dormido. Los colores invadieron todo su cuerpecito: era tan pequeño de edad que no le sorprendió verse cubierto poco a poco de dibujos que veía entretenido. Se descubrió marchando con patas de gallo, siempre inclinado para verlas con detenimiento. Al incorporarse, se encontró metido en un cuerpo de jirafa. De reojo notó unas alas de dragón que le nacían en la espalda. Estaba aleteando torpemente cuando en un charco en el suelo vio la imagen de su rostro ¡Una cara de ja...

Solo tus ojos

Diego Galicia   Marcus se despertó a mitad de la noche. No estaba consciente de la hora, pero sabía que era tarde por el frío que se apoderó de él al quitarse las cobijas. Se incorporó como pudo, sentándose en un extremo de la cama. Extendió la mano derecha para alcanzar el pequeño interruptor, lo que hizo que el foco sobre su cabeza iluminara la habitación. Mientras sus pupilas se acostumbraban al repentino cambio de luz, le pareció ver una silueta reflejada en una pared del cuarto, donde colgaba la vieja pintura obsequiada por su madre cuando se mudó. Rápidamente cerró los ojos y segundos después, cuando se armó de valor para abrirlos, se encontró con solo una pared y una pintura en el centro. De inmediato pensó en su paranoia. Sintió reseca la garganta. Luego se dirigió a la cocina por un vaso de agua. Recorrió el largo pasillo y cuando estaba a unos cuantos pasos de llegar, la luz de la habitación a sus espaldas se apagó, sumergiéndose en una oscuridad total. No le dio mayor im...

El experimento de Tlaloquito

Lucha Bañuelos  El experimento salió mal otra vez. Eran las tres de la madrugada y escuché ese grito desesperado. Provenía de lo más profundo de la noche. Ellos habían salido nuevamente a inyectar a las nubes: querían hacer llover. Tlaloquito inventó una fórmula con acetona y yoduro de plata, que bajo ciertas condiciones de estos y otros elementos que no decía para no revelar su secreto, podían provocar la lluvia. Los acompañamos al desierto para intentarlo una y otra vez. El problema es que se necesitaba por lo menos una nube de cierta densidad y medidas. Después de días de espera, apareció una que aunque muy raquítica y huidiza, decidieron cazarla con el desvencijado helicóptero e inyectarle la fórmula. Esta vez sí salió el experimento y llovió a cantaros.  El agua no faltaría nunca más en el planeta , mientras viva Tlaloquito, único poseedor de la fórmula que él ha inventado.